En su tercera edición, el Observatorio de la Esperanza ha destacado por ser el que recoge las cifras de las nuevas vías abiertas para acercar los servicios de la Fundación a más personas. La pandemia ha modificado la sociedad y la Fundación ha logrado adaptarse a las diferentes situaciones, grupos sociales y nuevas necesidades transformando su imagen y sus servicios, incorporando la tecnología necesaria para llegar a todo el mundo que lo necesita. Ha sido el año de la incorporación de la línea de chat para dar servicio a jóvenes y adolescentes.